Resultados regionales y situación dominicana

Los resultados recientemente publicados de PISA 2025 muestran nuevamente un panorama preocupante para América Latina, que se posicionó como la segunda región con peor desempeño promedio en las tres áreas evaluadas, superando únicamente a África.

La principal debilidad de América Latina se observa en Matemáticas, donde la región obtuvo un promedio de 370 puntos, frente a 389 en Lectura y 399 en Ciencias. Además de ser el área con el menor desempeño regional, Matemáticas también presenta las mayores brechas frente a otras regiones, con una diferencia de 64 puntos respecto a Asia y de 82 puntos frente a Europa.

Gráfico de puntuaciones PISA 2025 promedio por región
Gráfico 1. Puntuación PISA 2025 promedio por región

Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, PISA 2025.

El desempeño por país de América Latina muestra que Argentina, El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Guatemala son los que presentan los peores resultados en las tres categorías evaluadas.

En el caso de República Dominicana, además de quedar por debajo del promedio regional en las tres pruebas, registra la tercera puntuación más baja en Ciencias y Matemáticas, y la segunda más baja en Lectura.

Tabla de puntuaciones PISA 2022 y 2025 por país de América Latina
Tabla 1. Puntuación PISA 2022 y 2025 por país de América Latina

Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, PISA 2025.

Aún más alarmante es que, en República Dominicana, solo 9% de los estudiantes evaluados alcanza al menos el nivel mínimo de competencia en Matemáticas, 23% en Lectura y 26% en Ciencias, mientras que los promedios regionales ascienden a 24%, 41% y 44%, respectivamente. En términos concretos, por cada 100 estudiantes, 91 dominicanos quedan por debajo del nivel mínimo en Matemáticas, 77 en Lectura y 74 en Ciencias.

Un hallazgo importante al comparar los resultados por nivel socioeconómico es que incluso los estudiantes dominicanos con mayores ingresos quedan por debajo de grupos con menos recursos en otros países. En Matemáticas, el segundo cuartil de Chile, México y Uruguay superó al cuartil de mayores ingresos de República Dominicana, mientras que en Ciencias incluso los estudiantes de menores ingresos de Chile y Uruguay obtuvieron mejores resultados que los dominicanos de mayores ingresos.

Otro aspecto a resaltar es que los resultados también muestran señales de poco esfuerzo o atención durante la prueba. República Dominicana registró el segundo mayor porcentaje de respuestas incorrectas y apresuradas, con 10.6%, solo superada por Kosovo, con 13.4%. Este indicador recoge respuestas erróneas dadas en menos tiempo del normalmente necesario, lo que sugiere que algunos estudiantes pudieron haber adivinado o avanzado sin intentar resolver adecuadamente el ejercicio.

Este rezago educativo representa un problema para el desarrollo y la competitividad del país, ya que una fuerza laboral con competencias limitadas en Matemáticas, Lectura y Ciencias reduce el potencial de productividad, dificulta la atracción de inversiones de mayor valor agregado y limita la capacidad de República Dominicana para competir en sectores cada vez más intensivos en conocimiento.

Factores que limitan el aprendizaje

Una posible explicación del bajo desempeño está en la pérdida de tiempo efectivo de aprendizaje. Cuando las clases se interrumpen con frecuencia, los estudiantes reciben menos horas de enseñanza y menos oportunidades de reforzar competencias. Durante el año escolar 2025-2026, se registraron interrupciones en 61 de los 191 días lectivos. Aunque no afectaron a todo el país simultáneamente, alcanzaron a 1.84 millones de estudiantes. Además, el 42% respondió a causas evitables, principalmente paros y huelgas, con 25%, y celebraciones y fiestas locales, con 17%.

A esto se suma el ausentismo estudiantil. En PISA 2025, cerca del 50% de los alumnos dominicanos afirmó haber faltado al menos un día durante las dos semanas anteriores a la evaluación, más del doble del promedio de la OCDE, situado en 22%.

También persisten barreras de acceso para los estudiantes con discapacidad. En República Dominicana, el 10% de los niños de 2 a 17 años presenta dificultades en al menos un dominio funcional y, dentro de este grupo, el 23% no asiste a la escuela. Quienes sí acceden todavía enfrentan barreras físicas y una oferta insuficiente de apoyos especializados.

Otro factor que podría estar incidiendo en el bajo desempeño de los estudiantes es la aparente disminución del involucramiento familiar en su educación. Esto se refleja en el índice utilizado por PISA para medir la percepción de apoyo familiar hacia los estudiantes, en el que República Dominicana quedó en el puesto 80 de los 91 países evaluados, con -0.46, frente a un promedio de -0.19. Cuando se preguntó a los estudiantes, entre otras cosas, con qué frecuencia sus familiares conversaban con ellos sobre su día escolar o sus posibles dificultades académicas, 19.9% y 20.8%, respectivamente, respondieron “nunca o casi nunca”.

En la misma línea, se ha observado un declive con relación a 2022. Por ejemplo, el porcentaje de niños a quienes un familiar les habla sobre su desempeño escolar por lo menos una vez a la semana cayó de 56.2% a 37.1%, una reducción de 19.1 puntos porcentuales. De manera similar, el interés familiar por lo que han aprendido en la escuela se redujo en 16.0 puntos porcentuales.

Tabla de indicadores de apoyo familiar a estudiantes en República Dominicana
Tabla 2. Indicadores de apoyo familiar a los estudiantes en República Dominicana

Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, PISA 2025.

Estos factores, junto con otras debilidades del sistema, ayudan a explicar por qué, una década después de su primera participación en PISA, República Dominicana continúa sin lograr un avance sostenido. Desde 2015, el país se ha mantenido entre los sistemas de menor desempeño de la evaluación, ocupando de manera recurrente las últimas posiciones en Matemáticas, Lectura y Ciencias.

Lecciones de los países que avanzaron

La situación resulta aún más preocupante al comparar a República Dominicana con países de menores ingresos, como Camboya, Filipinas y Jordania. En 2022, estos países tenían resultados similares o incluso inferiores a los dominicanos en algunas áreas, pero entre 2022 y 2025 lograron mejoras de entre 17 y 35 puntos. En cambio, República Dominicana se mantuvo prácticamente estancada y retrocedió en Lectura.

Tabla de variación de las puntuaciones PISA por área entre 2022 y 2025
Tabla 3. Variación de las puntuaciones de PISA por área, 2022-2025
Tabla de cambios en el ranking PISA por área entre 2022 y 2025
Tabla 4. Cambio en la posición de los países en el ranking de PISA por área, 2022-2025

Fuente: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, PISA 2025.

Este progreso resulta aún más significativo porque los tres cuentan con un PIB per cápita inferior al dominicano: US$2,762 en Camboya, US$4,270 en Filipinas y US$5,355 en Jordania, frente a US$11,749 en República Dominicana. Además, destinan una proporción menor de su PIB a educación, con 2.2%, 3.6% y 3.5%, respectivamente, frente al 3.8% del país caribeño.

Pero ¿qué han hecho estos países para mejorar? Sus reformas se han enfocado tanto en elevar la calidad de la enseñanza como en evitar que los estudiantes se queden rezagados. Por ejemplo, los tres países han aplicado evaluaciones diagnósticas periódicas para identificar las dificultades de aprendizaje y organizar el apoyo de acuerdo con el nivel de cada estudiante, incluyendo clases adicionales para quienes presentan mayores necesidades.

Asimismo, los tres países fortalecieron la formación docente mediante capacitaciones prácticas, mentorías en las aulas, guías de enseñanza y materiales diseñados para facilitar la recuperación de los aprendizajes.

En el caso de Jordania y Filipinas, ajustaron el currículo para priorizar las materias fundamentales, como Matemáticas, Lectura y Ciencias, reduciendo contenidos menos esenciales y reservando espacios específicos para reforzar estas competencias.

Por último, Jordania y Camboya también implementaron sistemas de seguimiento para supervisar la asistencia de los docentes, las horas efectivamente impartidas, el cumplimiento de los planes de clase y el progreso de los estudiantes.

Dentro de la región también existen lecciones relevantes para República Dominicana. El Salvador, que aumentó 12 puntos en Ciencias, 3 en Matemáticas y 2 en Lectura, y Costa Rica, que aumentó 13, 1 y 3 puntos, respectivamente, han implementado medidas dirigidas a fortalecer los aprendizajes y atender las debilidades del sistema educativo.

En el caso de El Salvador, una de sus medidas destacadas fue la certificación de competencias pedagógicas de los formadores de futuros docentes, con el fin de mejorar la calidad de la enseñanza desde la formación inicial. También fortaleció la inclusión educativa mediante materiales adaptados para estudiantes con discapacidad visual, apoyo técnico a los docentes y atención especializada para alumnos con discapacidad intelectual o dificultades de aprendizaje.

Por su parte, Costa Rica impulsó una red de banda ancha para conectar más de 4,700 centros educativos públicos, reducir las desigualdades digitales y apoyar el aprendizaje. Además, aplicó otras medidas para diagnosticar las dificultades de los estudiantes y ajustar el apoyo que reciben.

En conjunto, las experiencias analizadas demuestran que mejorar el desempeño educativo requiere una enseñanza más focalizada, inclusiva y ajustada a las necesidades de cada estudiante. No basta con crear programas, ampliar los contenidos o aumentar las horas de estudio; también es necesario aplicarlos con continuidad, evaluar sus resultados y asegurar que los aprendizajes se desarrollen de manera efectiva y equitativa.

Elaborado por: Madeleini Domínguez, Analista Sr. y coordinadora de Apricus Consulting Group.